Columnistas

Rafael Navincopa Flores
LA OTRA ECOLOGÍA.

Diversas y verdaderas amenazas penden sobre la tierra. Pero para comprender mejor lo que nos espera, debemos hacer un viaje imaginario dentro del tiempo en busca de algunas lecciones de nuestro pasado.

Admitamos y estamos obligados a ello por la razón que los pueblos antiguos o primitivos vivían y viven aun en armonía con su medio natural. Se contentaban con satisfacer sus necesidades sin poner su medio ambiente en peligro. Comprendían acaso por un natural instinto de conservación o quizás porque habían logrado comprender lo importante que resultaba, respetar la cadena alimenticia de los seres vivos y sus implicancias colaterales que desembocaban en la búsqueda de un equilibrio armónico del ecosistema.

Los estudios antropológicos, nos permiten visualizar que muchas civilizaciones y especimenes han colapsado y desaparecido como consecuencia de las transformaciones bruscas en su ecología.

Los antropólogos, igualmente han descubierto que los seres humanos debemos seguir aquella ley natural que dice: “Cada ecosistema ofrece una cantidad máxima de soporte para las especies que allí viven. Los factores ecológicos como la depredación y la competencia tienden a regular la población de cada especie”. En esencia, el objetivo en el que todos estemos involucrados deberá ser el estudio y la conservación de la naturaleza. Tenemos que estar ahí donde los humanos han tomado a la tierra como propia sin considerar que todos somos parte de ella. Es cierto que la tierra esta en constante evolución; que ha llegado a su ciclo mas bello en el equilibrio de sus recursos y su población han llegado casi al umbral de la perfección. Hoy, en estos tiempos, ese equilibrio ha sido avasallado por la furia liquidadora de empresas transnacionales a quienes no les importa depredar y contaminar los recursos naturales, siempre que estas representan ingentes ingresos económicos a sus arcas. Sin embargo, la evolución continua, pero esta vez en forma involutiva es decir negativamente.

Es por eso que hoy podemos decir que existe LA OTRA ECOLOGIA. Por queconcurrimos a ver una sociedad voraz en su afán de capturar y explotar los recursos naturales sin piedad y sin importarles la vida humana ni el medio natural. Las transnacionales buscan enriquecerse, no importa como, así fueran a costas de las necesidades de los que los rodean. A estas compañías no les interesa otra cosa que no sea su excesiva ansia de lucrar y potenciar sus economías, sin aplicar políticas restitutivas a los recursos que extraen y contaminan. Los recursos naturales están siendo sobre explotados.

Bajo este contexto, podemos ver lo que ocurre en nuestra región geográfica de Huancavelica. Desde siempre se nos ha considerado la región más pobre y analfabeta del Perú. Preguntémonos: ¿Como hemos llegado a ese nivel? ¿Quienes son los responsables para que eso ocurra? Fuimos y seguimos siendo a despecho de muchos, una de las regiones más ricas. En las entraña de nuestras cordilleras se guardan las ingentes riquezas minerales. Nuestros ríos muestran características muy especiales que nos invitan al pleno desarrollo hidroenergetico.

No obstante las compañías depredadoras como la BUENAVENTURA (que nada tiene de ese nombre) contaminan estos ríos y explotan esos recursos sin restituir lo que de ellos se llevan ni mucho menos sin salvaguardar su integridad natural. Desde siempre, no solo ha dañado nuestro ecosistema, sino que también han depredado nuestra flora y fauna, talando grandes cantidades de árboles de eucalipto para utilizarlos como puntales en la infinidad de túneles que ha escavado.

Es hora de que las autoridades huancavelicanas y el pueblo mismo tomen las medidas que les corresponde. Que los pueblos que sufren el cambio de su ecología sean los verdaderos beneficiados.

Rafael Navincopa Flores.