Sargento II P.N Olmedo Arellano Marreros |
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Héroe de la construcción de la carretera Chincha-Huachos La construcción de la carretera a Huachos demoró largas décadas y costó muchos sacrificios al pueblo y valiosísimas vidas humanas. En 1969 faltaban menos de 2 kilómetros para la conclusión de la carretera y sucedió una irreparable perdida humana. La tarde ya había caído y el guardia civil Olmedo Arellano, no cesaba en su entusiasmo de dirigir y animar a la cuadrilla de trabajadores. Era muy querido y prodigaba cariño de padre al resto. Notó que se desprendía una enorme roca, tierra y desmonte, que aplastaría a algún incauto que en ese momento no medía el peligro. El se lanzó empujándolo para salvarlo y fue arrastrado por la avalancha de piedra y tierra. Éramos niños, jugábamos y veíamos desde el camino de herradura, el trabajo que realizaban. Escuchamos el estruendoso ruido de la avalancha y los gritos desesperados de los presentes. Todo se convirtió en una tragedia y la confusión reinante nos presagiaba lo peor. La cuadrilla de trabajadores retornó a Huachos en una atmósfera de profunda tristeza llevando en peso a nuestro Sargento moribundo, que se resistía a morir, pero los golpes habrían de ser letales. Todo el pueblo al unísono oraba con la esperanza de un milagro. Horas después se apago una valiosísima vida, al oscurecer este acíago día. Lo recordamos con su casco semiesférico, polainas y montado en un caballo. Hoy la única avenida de ingreso lleva su nombre y un busto de bronce nos lo vuelve a recordar. Su presencia crece aún más. |
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