«UN MILLÓN DE AÑOS DESPUÉS...»
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En el presente texto trato de describir a mi manera particular, los recuerdos vividos en mi reciente y último viaje realizado a mi tierra natal, el distrito de Huachos. Aprovechando mi visita, realizamos en compañía de mi hermano Ciro y su esposa Delicia Del Castillo una caminata y paseo por la carretera a Tinco, que es un lugar especial panorámico para el turismo local. Tinco significa Encuentro, y es la confluencia de los ríos Quiropalca y Huajintay (Carhuaypampa) que al juntarse sus caudales pluviales forman el río Huachos... ....
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... al llegar al puente sobre el río Huachos (este puente sirve para la conexíon por carretera a Huachos con el distrito de Ticrapo, pasando por un costado de Capillas Norte, luego siguiendo sus curso hasta la capital de la provincia de Castrovirreyna), antes de cruzar el puente nos desviamos por la margen izquierda del río Quiropalca y caminamos río arriba unos 120 metros y en forma repentina nos encontramos con una gran masa rara y enorme mole de piedra del tamaño de una casa, yo lo nominé como Hatunrumi Tinco, piedra grande, es la primera vez que lo he visto en mi vida y quedé totalmente sorprendido de la belleza petrográfica de tan interesante roca, de acuerdo con mi parecer la enorme roca tiene 3 características principales muy notorios que podemos describirlo en esta nota, con el fin de hacer conocer a la comunidad que lo rodea y de los turistas que quieran visitar, porque está cerca del pueblo, es un camino plano y carrosable.
1.- Se encuentra ubicado o situado en el mismo cauce del río Quiropalca, es de fácil acceso para llegar a su costado y treparse sobre la roca, pero en las estaciones de lluvias no será tan fácil acercarse por la crecida del río, pero se puede observar desde el puente.
2.- La piedra es muy pecualiar porque a sufrido y esto lo hace mas interesante los embates de la naturaleza, sufre y seguirá sufriendo el llamado fenómeno natural de la Erosión geológica físico-químico que por el efecto de la corrosiòn en toda su superficie externa de la roca, unas visibles e innumerables formas y deformaciones como una especie de asientos, apoyos, poltrona y puffs de todas formas y tamaños. Aquí el visitante debe hacer una break o una pausa y debe darse el gusto para obtener una vista fotográfica, una filmaciòn, grabaciòn o una pintura del lugar como novedad y para el recuerdo de su visita a Huachos.
3.- La enorme roca tiene además en forma visible y en toda la superficie como un premio de la naturaleza, una infinidad de líneas, trazos del tipo de cintas en forma de venas todos de color rojo ladrillo; posiblemente sea una combinaciòn molecular de los óxidos de las sales de su composición química natural y comunes de todas las rocas tales como como : Silicio, Fierro-manganeso como si fuera una pintura pétrea, formado posiblemente junto con la formaciòn o nacimiento de la tierra, la que fue hace unos 5,000 millones de años que es la edad aproximada de la tierra, es una roca del grupo eruptivo o roca volcánica de la familia granítica semi alcalino, muy parecido a las rocas del río Conoccorán que son de color gris claro, que se ha fundido y enfriado junto con la superficie de la tierra, éstas líneas rojas traspasan por todo el volúmen y tienen una infinidad de posibles formas amorfas, les informo de que no es pintura Rupestre y, que el amable visitante como yo, pueda acomodarlo según su criterio y desde su punto de vista óptico, pueda dar rienda suelta a su imaginación y darle la forma que quiera, será un pequeño reto a su ingenio por que parece que tiene dibujos imaginarios de Humanos , aves, peces y forma de objetos.
Es denominado como fenómeno natural físico-quimíco de la erosión geológica de las rocas, sucede como consecuencia de la acción infinita e intermitente de los agentes geológicos externos como el agua de lluvia, agua de río, el viento, el hielo (quizás desde la era de los grandes glaciares desde hace millones de años), interperie etc, y se debe especialmente al Oxígeno del aire y al Anhídrido Carbónico, CO2 disuelto en la aguas de las lluvias que transformaron a los componentes de las rocas en cuerpos solubles o por las acciones de los granos de arena que transporta el viento que con su continuo roce desgastan poco a poco.
Desde mi punto de vista técnico y de acuerdo con mi experiencia es un caso típico de erosión química causado y producido por la acción y la reacción química del Oxígeno, el Anhidrido Carbónico, el vapor de agua de la atmósfera del agua del río que ablandaron, disolvieron poco a poco y lentamente a la roca Huatunrumi Tinco dando formas extrañas como la forma de pozo, charco o forma de ollas. El tiempo transcurrido en la escala humana de la duración de una Erosión Química Geológica se trata pues de una proceso lento generalmente inapreciable, imperceptible para el período de tiempo de nuestra vida que es muy corta, nosotros hemos podido notar estos cambios, sin embargo es muy rápido si lo consideramos en la escala geológica en donde se emplea para marcar el periodo de tiempo transcurrido para un suceso descrito como la Unidad de tiempio a la Escala de un millón de años.
Esta explicación quiere decir en términos simples que, la Erosión del Hatunrumi Tinco se inció desde el momento de su enfriamiento hasta la actualidad y habrán pasado algunos de miles de millones de años y, por otro lado el origen de la roca es otro misterio, no se sabe desde donde fue arrastrado por las aguas del río Quiropalca, será quizás un motivo para pensar y hacer una exploración del río, recorriendo su cauce y vertienes hasta su nacimiento en las punas de Quiropalca. ¡VISITEN TINCO!
NOTA BENE:- El río Huachos siguiendo su curso río abajo se junta en Ñahuis con el río Arma, en Palca se junta con el río San Juan y en Characa y Soncco Grande con el río Capillas, desde Huachinga cambia de nombre a Río Chincha. Finalmente desemboca en la Cuenca de Océano Pacífico después de regar las ricas y fértiles tierras del valle de Chincha.
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Info-Huachos.com 21-11-2010 | 14:30
Un relato de Rigoberto Patiño Cárdenas 
“Baños maravillosos y a mi que ch… …”
En las vacaciones escolares del mes de Agosto de 1962, me encontraba en Huachos acompañando a mis padres. Mi padre era profesor de Primaria en Villa de Arma y mis hermanos menores, Maximiliano (alias Yuto), Roberto (alias Miguel Grau) y Fabiola estudiaban la educación primaria en los colegios de Huachos. El primer domingo de agosto mi padre, don Emilio Patiño Pérez, me sugirió que con el fin de escapar de la rutina diaria y del relajo de no hacer nada realizara un viaje a Tocluche en Capillas, en compañía de mis hermanos Maxe y Roberto. Yo tan obediente y cumplidor acepté al momento; iba montado en mi ruano EL Cholo un rústico caballo pero, muy resistente. Mis hermanos lo hacían montados en nuestro burrito negro (que era muy travieso y juguetón con los niños).
Partimos temprano del pueblo después del desayuno por el antiguo camino de herradura. Viajamos muy contentos después de pasar por Chacapatán, Pacure, Ccello Ccello (amarillo amarillo) pasamos por el desvío a Chacapucro (hoy Miraflores), pasamos por el Escuela Primaria Colegio Unidocente de Pichuta, la antigua casa de mi tía Lina Patiño, hermana de mi padre ya fallecida.
Llegamos a Pichuta, Pichuta Cucho o la cumbre, seguimos, volteamos el abra, pasamos por el frente de Chilcani Pampa. Cruzamos el riachuelo, llegamos a la cumbre y comenzamos a descender con dirección a Cajamarca que es un anexo de Capillas Norte. Al acercarnos al desvío del camino a Lluchucho, nos sentimos algo cansados por el viaje y por el calor del medio, cuando en forma repentina se rompe el silencio de la zona y siento a mi alrededor un barullo armonioso. Escuchaba las piadas, los trinos y los cantos de las palomas y de otros pájaros silvestres. No me daba cuenta de lo que pasaba por el camino, hasta que escuché una infinidad de "Huillhuisch" de tono agudo, canto muy conocido durante las cosechas de papa. Mirando el camino algo desganado noté como si las piedras o los terrones de tierra se movían por todos lados, al observar más detenidamente veo con gran asombro y sorpresa que estaba rodeado de gran cantidad de pares de pichones de yutos o perdices que corrían delante de nosotros, otros pares cruzaban el camino.
Al mirar hacia atrás mi sorpresa fue mayor y me emocioné por la maravilla de creación divina de la naturaleza, noté que muchos pares de estos lindos y hermosos pichones de yutos nos seguían y acompañaban alegremente, retozaban y picoteaban la tierra, estábamos pasando por medio de una especie de "bolsón" de pichones de yutos. Los Pichones de yuto tenían el plumaje totalmente mimetizados al color de las piedras o tierra gris claro y por eso parecían que las piedras se movían.
Pasamos el desvío a Lluchucho y después de cuatro horas de viaje llegamos a Cajamarca, aquí realizamos un descanso y saboreamos nuestro fiambre. Desde la cumbre de Cajamarca se puede observar Tocluche, que son estancias de ganado menudo, con chozas de piedras y algunos eucaliptos, el distrito de Capillas Norte, la ciudad con su plaza principal con casas dispersas y la pequeña iglesia mirando el poniente del sol. Llevando la mirada al costado pasando un zanjo grande, se ve a Cochapampa (no Cochabamba que es un departamento de Bolivia), anexo capillano que se extiende hasta Tocino y limita con Mujec.
Finalmente divisamos a nuestro destino principal ubicado entre Tocluche y Capillas. Era un pequeño oasis a simple vista sobresaliente sobre una pequeña colina. Al aproximarnos notamos que era un puquial natural aislado en la margen izquierda del río Ccaccaro, tenía una maleza verde y en medio del verdor se notaba desde lejos como una luna o mancha blanquecina grisáceo como un pequeño manto, (luego les explico lo que era) que se caía hacia el río y se perdía por el desfiladero.
Seguimos el viaje y cruzamos el río Ccaccaro por el vado. Llegamos emocionados al puquial que nos pareció totalmente simple, insignificante. Un puquial común en donde brota el agua corriente sin nada importante, nos sentimos decepcionados, sobre todo mis hermanos que comenzaron a refunfuñar palabras algo subidos de tono como: "tan largo y duro viaje para ver esto" pero, luego notamos que el agua que brotaba desde la tierra formando un pequeño chorro de agua hirviente que emanaba vapores y gases de olor desagradable y nauseabundo se congelaba y solidificaba formando una especie de capa de color lechoso, como si fuera cera o parafina derretida, luego más abajo de su recorrido desaparecía sin dejar huellas. La temperatura del ambiente era de unos veinte grados Celsius. Nos lavamos la cara, la cabeza, nos enjuagamos todo el cuerpo, bebimos un poco de agua y llenamos algunos envases para llevar a casa.
Después del aseo me fui a la ciudad de Capillas, porque está cerca, a visitar a mis primas las lindas hermanas Angélica y Alcira Medina, hijas de Petronila Patiño; finalmente retornamos a casa a donde llegamos ya de noche. Al día siguiente después de dormir como un lirón por el cansancio del viaje, fuimos a la cocina a tomar el desayuno; al llegar a la puerta, mi madre doña Fortunata Cárdenas Gutiérrez, nos miró y dijo: Hijos, ¿Que les ha pasado en la cara? ¿Qué se han hecho? Muy asustado y recordando el baño en Tocluche le contesto: ¿Qué pasa? ¿Qué tiene mi cara mamá? Mi mamá muy calmada nos dice: “Mejor mírense en el espejo” Corrimos al segundo piso y al contemplar mi cara me sorprendí. Mi asombro fue mayor al notar que la tez y la piel de mi cara parecía de otra persona, estaba totalmente limpio, sin manchas, sin granos, sin pecas, sin acné, totalmente lozano, terso, rozagante y creo hasta me había blanqueado. De igual modo le pasó a la cara de mis hermanos. Comprendí entonces que era el efecto del baño milagroso y maravilloso del agua del Puquial de Tocluche.
Ahora si puedo explicar con toda propiedad lo que el agua del puquial de Capillas contiene en disolución. Son sales minerales medicinales como el Sulfato de Sodio o Sal de Glauber, sulfuroso alcalino (de sodio, de Potasio, Litio) o sulfas, usado para curar las enfermedades cutáneas o de la epidermis. En altas concentraciones o saturadas, a las sulfas los notamos y reconocemos por su olor desagradable a huevos podridos que, en la industria de la curtiembre se utiliza para blanquear tejidos y depilar pieles. La combinación o la disolución de la sal de Glauber con el sulfuro alcalino en las aguas subterráneas es un enigma de difícil entender. La proporción o cantidad de mezcla es milagrosa y solo Dios sabe. Porque un pequeño exceso del sulfuro de sodio es pernicioso y dañino a nuestro organismo. El Sulfato de Sodio es una sal cristalina y lechosa que se cristaliza a temperatura del ambiente, se usa en la medicina como poderoso laxante (lava el estómago). El agua termal sulfuroso o sulfurado del puquial de Tocluche no puede ser igualado, según mi modesta apreciación con otras similares aguas termales medicinales del Perú que conozco como las aguas sulfurosas de Churin, Oyón en Lima, las aguas medicinales de Chancos y de Monterrey en Huaraz, las aguas sulfuradas de Yura en Arequipa, las aguas calientes de los Baños del Inca en Cajamarca, las aguas medicinales de Huacachina en Ica y las aguas termales medicinales de San Cristóbal en Huancavelica, instalado en la margen derecha del rio Ichu, al pie del Cerro San Cristóbal y barrio del mismo nombre.
Todo lo leído arriba es hermoso pero, regresando a nuestra realidad del año 2005, después de saber de que los vecinos de Capillas en el 2004, agredieron e invadieron contratando y pagando esbirros, matones y gente lumpen en la quebrada a los fundos de la Comunidad de Huachos (Mujec, Pucarume, Buena Vista) que son bienes y activos fijos intangibles no negociables de una comunidad rural desde su fundación como distrito desde el 12 de Setiembre de 1821 y están amparados por todas las constituciones del Perú.
La experiencia vivida y las horas milagrosas que pasé al pisar el suelo capillano lleno de hermosos recuerdos, momentáneamente se borró y se volvió negro en mi conciencia por la triste realidad que prevalece por una actitud insana, retrógrada, mezquina e inculta de las hordas salvajes, hace que mi opinión particular y personal de Capillas y de sus aguas termales sulfurosas y milagrosas sea como dijo Guajaja, un cantante de música afro-peruana, muy conocido "ESTO ME SACA RONCHA. Y A MI QUE CHU... ME IMPORTA AHORA." Huachos, 12 setiembre de 2005 |
Info-Huachos.com Literatura 30-05-2010 | 08:00

Esta historia fue una vivencia real. Sucedió en 1950, cuando vivíamos con mi abuelita Sergia en la casa de chacra en Goyllopampa. Era muy niño y no entendía las decisiones de mis padres, lo cierto era que vivíamos en la casa rústica construido de puro adobe, techo de carrizo y tejas; eran los meses de inicio de clases en la Escuela Primaria 556, estaría estudiando el segundo año de primaria y mi profesor era Conrado Soldevilla del Río.
Dormíamos en la casa de campo y al día siguiente temprano caminaba hacia el pueblo para asistir a clases, después de clases por la tarde retornaba a casa. Mi ruta favorita de venida de Goyllopampa-Huachos era caminar por la margen derecha del riachuelo de Huaycos, por la casa de Elisa Cárdenas en Huayrapata, luego tomaba la acequia a Cuchicancha hasta el filo del cerro sito en la parte oeste-norte de Huaycos, Capillapata. Las caminatas al pueblo por las mañanas lo realizaba sumamente contento, lo hacía retozando, jugando alegremente y por razones poderosas lo hacía con una confianza total, no tenía ni el más mínimo recelo de tropezón ni caída, jamás pensé y menos en un accidente cuando caminaba por el filo del cerro y por los bordes de las acequias. Desde la acequia a Cuchicancha al llegar a Capillapata me ponía triste, melancólico e impotente, sentía que todo era muy cómodo y fácil a pesar de que el camino era de trocha peatonal y muy agreste, era camino de arriero, me sentía flotar en el aire, no sentía ningún malestar ni cansancio, ni sed, ni hambre, no se porque ese trecho lo hacía a gran velocidad.
Después de un tiempo ya en 1962, lo recuerdo porque ese año no pude estudiar mi carrera profesional por motivos económicos. Hice una remembranza de esas caminatas y de mi actitud de difícil comprensión para esos años de los viajes, luego comprendí el porqué. Recién pude deducir el porqué de mi caminata por esa ruta y era que lo realizaba acompañado por mi Ángel de la Guarda que dirigía mis pasos y me protegía de todo accidente. Lo más importante es que luego descubrí el porqué un niño camina alegre y contento por esos parajes solitarios y descampados. Lo hacía con la seguridad del momento, porque jugaba y retozaba, era porque caminaba sobre una parte o trecho de la colina, en donde otro niño o sea el niño Jesús o niño Dios jugaba en su jardín llamado "Niño Pucllana" yo, al pasar por su lado en donde el niño Dios jugaba, era sobre piedras grandes en forma de batanes, sobre estas piedras planas del tipo arenisco de color claro similar a las rocas del río Conocorán.
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Existe tres lugares o rincones algo cercanos entre sí de unos 50 mts, en donde se nota claramente y limpiamente las huellas físicas del niño sobre la superficie de los batanes, se nota las yemas de los dedos del niño, la mano, el codo, pisadas de niño descalzo, esa era la razón por la que el “Niño Pucllana” trasmitía a mi espíritu caminante y me contagiaba la alegría de su juego. Algunas veces presentía que el tiempo me ganaba y temía llegar tarde al colegio, entonces pasaba apurado, pero como todo niño inocente y juguetón, lo que hacía era sacar de mis bolsillos dos canicas de vidrio o bolitas coloreadas de cristal y los colocaba en las huellas de los dedos del niño Pucllante y seguía rápido mi caminata.
Al día siguiente u otro día al pasar por Niño Pucllana ya no encontraba las bolitas dejados en las huellas de los dedos del Niño, entonces pensaba en forma positiva, Dios ha prestado a los niños pobres para que jueguen en su casa con otros niños.
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Al llegar a la cumbre de Capillapata de donde se divisa hasta el cerro Ccacrillo la esplendorosa belleza y sin par del panorama de la geografía de Huachos, me ponía triste y melancólico, porque en ese sitio, según mis padres y profesores había antes una Cruz grande que miraba y protegía con su manto a Huachos y, como niño pensaba de que el Niño Dios después de jugar en el jardín Niño Pucllana buscaba refugio para protegerse del sol, de las lluvias (algunas veces llovía fuerte) o simplemente quería descansar o abrigarse y no podía hacerlo porque la Cruz en Capillapata ya no existe, área inclusive que sirve de reposo hasta ahora cuando se sube caminando desde Huachos hacia Huaycos vía Yanarume.
En mi próximo viaje a Huachos me autoprometí realizar una caminata de peregrinación a Capillapata y al jardín Niño Pucllana. Para muchas personas huachinas que tradicionalmente profesamos la verdadera religión católica, apostólica y romana, para quienes hemos leído y comprendido la Sagrada Biblia y seguimos de cerca sus divinas enseñanzas, me atreveré con devoción y humildad y si Dios lo permite, llevar la imagen bendecida del Divino Niño Jesús para el jardín Niño Pucllana y la imagen bendecida del Señor de los Milagros para Capilla Pata. También llevaré algunos juguetes de niños para que el Divino Niño Dios siga jugando, prestando o regalando a otros niños de la zona sus juguetes y al mismo tiempo proteja a Huachos de todo mal como hasta ahora lo ha hecho. Ing. Rigoberto Patiño Cárdenas - Mayo 2010
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