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La semana del 20 al 28 de mayo
2006 ha sido más que
singular para la historia de nuestro añorado pueblo de Huachos. El
arribo de los once estudiantes de Turismo del Collège Montmorency
(Québec -Canadá) dotó de nuevos aires a la población y a todos los que
de alguna manera colaboraron para hacer posible esta grata visita. |
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La experiencia intercultural fue gratificante.
Los jóvenes canadienses pudieron conocer de cerca a la gente huachina,
vivir con ellos, conversar, participar de sus actividades que
precisamente era lo que más los emocionaba. Como cuando uno de ellos,
Jolyn, le dijo a la familia que lo hospedaba: “Quiero cuidar sus
animales, cocinar con ustedes, usar lo que ustedes usan...”, lo cual
reveló su sencillez y las enormes ganas de aprender de nuestra
cultura. Así mismo, los pobladores mostraban su interés por
conocerlos, especialmente los niños, que se constituyeron en
excelentes anfitriones. Cada vez que podían, se acercaban para
hacerles preguntas sobre ellos y su país. |
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La simpatía de los visitantes no se hizo
esperar. Ya veíamos a Louis Phillipe mostrando sus trucos de magia
rodeado de niños, a Patrik haciendo bromas o bailando, a Jean Philippe
enseñando las fotos de su cámara digital, a Virginia y Sara-Maude
fotografiándose con los más pequeños...en fin, así ambos protagonistas
de esta feliz historia : huachinos y canadienses mostraron sus
corazones abiertos. Los visitantes se mostraron notoriamente
emocionados de encontrar gente sonriente, como dijo Máximo, uno de los
coordinadores, con un emotivo brillo en sus ojos: “Aquí, la gente
sonríe, quizás con muchas necesidades... pero sonríe”. |
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Cada día era una aventura diferente, pero igual
de impactante. Así, el contacto con la naturaleza, con el
resplandeciente sol, el celeste intenso del cielo, las noches
visiblemente estrelladas, los esplendorosos paisajes, los ríos, la
flora variada ejercieron una fuerza enigmática en sus jóvenes
corazones. |
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Nos comentaba Patrik: “Este es un paraíso perdido entre los
andes”. Los largos recorridos por conocer Huachos y sus anexos los
motivaba cada día. El pueblo, a su vez había salido de su inercia
ayudando de uno u otro modo y todos estaban pendientes de los
acontecimientos. Una señora nos dijo: “Cuando subían, de rato en rato
salíamos a ver si ya habían llegado a Huayangoto”. |
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También los jóvenes extranjeros aportaron al
pueblo con una jornada de limpieza, con guantes y mascarillas dejaron
limpio el Camino Real al cementerio. Y en la escuela participaron en
una entretenida tarde deportiva luego de conversar acerca de la
educación y los intereses que cada estudiante de secundaria tenía. Los
niños de primaria también recibieron la visita de los estudiantes de
Québec. Su interés por el bienestar de los niños es enorme. |
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Los comentarios no se hicieron esperar. Natalie,
una de las coordinadoras, confirmó el deseo del grupo para que el
Proyecto continúe en Huachos. Posteriormente, tendremos mayor
información al respecto. |
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La despedida fue muy emotiva y más de uno no
pudo contener sus lágrimas. Jolyn acotó: “Ha sido una experiencia que
ha marcado mi vida...” |
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De esta forma, hemos sido testigos de la
existencia del enorme potencial humano con el que contamos, Dios ha
dispuesto que Huachos sea maravilloso por eso somos nosotros los
huachinos de nacimiento y huachinos de corazón los que tenemos que
promoverlo, incentivando a más personas hacia nuevos desafíos. |
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Así, hemos comprobado que la suma de esfuerzos puede lograr grandes
cosas. Somos conscientes que hay puntos débiles que es necesario
corregir, pero que con optimismo y diligencia se puede hacer mucho por
nuestro querido Huachos.
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