El crimen organizado se está apoderando de la Amazonía noroccidental y está acelerando no solo su degradación ambiental, sino que además está gobernando cada vez más territorios. Al menos 17 grupos armados operan en el 69 % de las unidades territoriales de la región con más conflictos socioambientales del mundo, alerta un estudio de la Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible (FCDS) y el Instituto Igarapé.
De acuerdo con el informe Amazonía en disputa, este fenómeno va más allá de la existencia de economías ilegales y grupos armados, pues sostiene que hay lógicas económicas y políticas que coinciden con acciones del crimen organizado en los territorios amazónicos.
Para los autores de este estudio, se trata de un problema de criminalidad que conecta a grupos armados y cárteles con intermediarios políticos y empresas. Esta alianza busca el control de los recursos naturales y los territorios que contienen el 25 % de la biodiversidad del planeta y el 38 % de las selvas tropicales del mundo.
“No se trata únicamente de un conflicto entre actores legales e ilegales, sino de una lucha por el significado mismo del territorio, su uso, su gobernanza y su futuro”, sostiene el documento.
Un pico de expansión criminal en la Amazonía
El estudio detecta la presencia de 17 grupos armados que operan en esta región amazónica. Entre ellos está el Comando Vermelho, Comandos de Frontera, Estado Mayor Central (EMC), Estado Mayor de Bloques y Frente (EMBF), Segunda Marquetalia, Primeiro Comando da Capital (PCC), Ejército de Liberación Nacional (ELN), Primeiro Comando da Panda (PCP), Familia del Norte (FDN), Piratas dos Solimões, Tropa do Rei (TDR), Los Choneros, Nueva Generación, B13, La Constru, Tren de Aragua y Rápidos del Amazonas.
De acuerdo con el informe, algunas de estas estructuras, como Comando Vermelho, Comandos de Frontera, EMC, PCC y el ELN tienen capacidad de operación transnacional a través de rutas fluviales, pasos fronterizos y zonas mineras.
Haga clic...
Recibe las últimas noticias del día