La frontera peruana con Colombia y Brasil es un corredor estratégico para el tráfico transnacional de drogas. Loreto registró, después del Vraem, el mayor incremento de cultivos de hoja de coca del país.
Por encargo del Comando Vermelho —que ha consolidado su hegemonía en la zona— colombianos coordinan la producción de pasta básica de cocaína en territorio peruano para luego llevarlo hacia Brasil. Solo la provincia de Ramón Castilla produce cada año alrededor de 80 toneladas de cocaína, pero lo decomisado no supera siquiera el 1%: el año pasado se incautaron 192 kilos.
Una zona ha cobrado especial importancia para el tráfico de drogas en los últimos años: la provincia de Mariscal Ramón Castilla, en la triple frontera peruana, límite con Colombia y Brasil, y con acceso a tres ríos fundamentales para el flujo de comercio: muy cerca del Putumayo, atravesada por el Amazonas y colindante con el Yavarí.
Su creciente peso se refleja en el crecimiento exponencial de la producción de pasta básica de cocaína. [ Sigue ]
Vista aérea de la selva con plantaciones de coca por todo lado (manchas verde claro)
Fuente: Ojo Publico
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