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Redacción HC
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El 15 de abril de 1938, falleció en París, César Vallejo, el más grande y célebre poeta peruano. Vallejo es uno de los más grandes poetas que haya dado latinoamérica, siendo su obra estudiada a nivel mundial.
Entre sus obras están: "Los Heraldos Negros", "Trilce", "España, aparta de mí este cáliz", "Piedra Negra sobre una Piedra Blanca", "Poemas Humanos".
Casa natal de Vallejo en Santiago de chuco.
Santiago de Chuco - Trujillo.
En 1918, publicó en Lima sus dos primeros poemarios: Los Heraldos Negros (1918), que reúne poesías que constituyen la búsqueda de una diferenciación expresiva. Trilce (1922) fue la creación de un lenguaje poético muy personal coincidiendo con la irrupción del Vanguardismo a nivel mundial.
En 1923 emprendió su viaje a París para no volver más al Perú. También compartió su tiempo en Madrid. Vivió del periodismo y de trabajos de traducción y docencia. En 1931 publicó 'El Tungsteno', una novela indigenista.
Sus poemas póstumos fueron agrupados en dos poemarios: Poemas Humanos y España, aparte de mi este cáliz.
El 15 de Abril falleció en un viernes con llovizna en París, pero no un jueves con aguacero, como escribió en un poema famoso (Piedra negra sobre una piedra blanca).



La Embajada del Perú en Francia rindió homenaje a la memoria del poeta César Vallejo con la colocación de una ofrenda floral en su tumba, en el cementerio de Montparnasse, al recordarse el LXXXI aniversario de su fallecimiento. Durante el acto, realizado el pasado 15 de abril, la Embajadora Cristina Ronquillo de Blodorn resaltó la importancia de París, y especialmente del distrito 14 de esa ciudad, en la vida y muerte del poeta peruano, quien es considerado el mayor poeta en lengua castellana del siglo XX.
PIEDRA NEGRA SOBRE UNA PIEDRA BLANCA
Me moriré en París con aguacero,
un día del cual tengo ya el recuerdo.
Me moriré en París —y no me corro—
tal vez un jueves, como es hoy, de otoño.
Jueves será, porque hoy, jueves, que proso
estos versos, los húmeros me he puesto
a la mala y, jamás como hoy, me he vuelto,
con todo mi camino, a verme solo.
César Vallejo ha muerto, le pegaban
todos sin que él les haga nada;
le daban duro con un palo y duro
también con una soga; son testigos
los días jueves y los huesos húmeros,
la soledad, la lluvia, los caminos...