“Chau política, dedicado a tiempo completo a formar a mis jóvenes”, anunció César Acuña ante estudiantes de su universidad el pasado jueves. Más que una despedida, es el reconocimiento tardío de lo evidente: quien en el 2016 era una opción para llegar a Palacio es hoy un político casi sin votos, al frente de un partido sin inscripción ni bancada.
El desgaste empezó en el 2016. Cuando era candidato presidencial de Alianza para el Progreso (APP), este Diario reveló que su tesis doctoral copiaba páginas enteras sin citar la fuente y que había impreso como propio un libro de Otoniel Alvarado. Quien aspiraba a gobernar no fue honesto con la academia en la que pregonaba sus mayores logros. Después, como gobernador regional de La Libertad, acumuló más de 120 días de ausencia entre el 2023 y mayo del 2025. La cuenta llegó en abril: 192.516 votos, 1,15% de los válidos y el puesto 13 entre 35 candidatos. Hoy APP perderá su inscripción en enero del 2027 y no tiene un escaño en el Congreso.
Su rol político ayuda a explicarlo. Desde que se alió con PPK en el 2011, APP tuvo bancada de diferente tamaño durante 15 años, incluso ocupó la presidencia del Congreso en más de tres oportunidades, y desde el 2016 fue un socio siempre dispuesto de los gobiernos de turno a los que les terminó dando la espalda permitiendo su término anticipado.Tampoco ayudó su escasa tolerancia a la crítica. Querelló a Christopher Acosta por su libro “Plata como cancha” y, en el 2022, un juez condenó al periodista junto con su editor a dos años de prisión suspendida y a pagar S/400 mil de reparación. El rechazo fue unánime y llevó a que el aún gobernador regional desistiera del caso.
Acuña asegura que ahora se dedicará a formar jóvenes, pero conviene mirar cómo lo ha hecho hasta ahora. Entre el 2020 y el 2025, su Universidad César Vallejo inscribió 216.819 títulos ante la Sunedu, es decir, uno cada 14 minutos. En posgrado, la brecha es mayor: 39.987 maestrías y 6.474 doctorados, entre cuatro y ocho veces más que las casas de estudio que le siguen. Con esa velocidad, es legítimo dudar de la exigencia académica de esos grados y de que valgan algo más que el papel en que se imprimen.
El retiro, sin embargo, no parece ser el último capítulo. El secretario general de APP, Luis Valdez, afirmó que Acuña “liderará la reinscripción del partido”, lo que pone en duda la firmeza del alejamiento anunciado por su líder. Y es que la marca aún pesa en regiones: APP perdió La Libertad y Trujillo, pero encabeza el conteo en Áncash, Piura y Tacna, rumbo a la segunda vuelta regional del 6 de diciembre.
El hecho de que Acuña se vaya de la política es una buena noticia. Que APP regrese con el mismo manual de listas sin filtro y alianzas con el poder no lo es. El país ya pagó “como cancha” por esa forma de hacer política y no debería regresar más.
Fuente: Editorial El Comercio
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