Hervida entre 4 y 8 horas sale una salsa subyugante, deliciosa, absolutamente diferente. La comunidad bora de Pucaurquillo (Loreto) trabaja la yuca brava desde tiempos inmemoriales para dar sazón a sus guisos.
Los chimpancés, los animales más próximos a los humanos, tienen capacidad para entender el proceso de cocinar y valoran sus resultados. La creación y el control del fuego fue determinante.