![]() |
Por: Esteban Saldaña Gutiérrez - Ingeniero Industrial |
|---|
Una dictadura avasallante, feroz, sibilante y corrupta se ha instaurado en el Perú. El cabecilla de esta asonada contra la democracia es el actual presidente del congreso, Fernando Rospigliosi Capurro, alias Gusano.
El alias viene desde las épocas en que este converso militaba en partidos de izquierda. No hay explicación lógica, ni política de este cambio radical. Es como si hubiera tomado el cuerpo de Gregor Samsa, el protagonista de la novela “Metamorfosis” de Franz Kafka, que despertó de una pesadilla convertido en una monstruosa cucaracha.
El fujimorista, Fernando Rospigliosi, presidente del Congreso.
En esta aventura el “gusano” no anda solo. El sostén principal y cabeza visible de este bodrio sanguinolento es el congreso plagado de corruptos y mediocres. De 120 congresistas, 82 de ellos se encuentran denunciados por múltiples delitos, que al de a pie los tendría en la cárcel purgando condena. La gran mayoría de estos impresentables pretenden reelegirse. Este congreso, convertido hoy en antro, se ha engullido al Tribunal Constitucional, al Defensor del Pueblo, a la Junta Nacional de Justicia y desde la semana pasada la Fiscalía de la Nación yace entre sus garras y mugres. Todos estos estamentos están plagados de corruptos y corruptelas. Es como si el cáncer hubiese hecho metástasis.
El presidente de la JNJ condenado por maltrato familiar. El defensor del pueblo, en lugar de defender a las víctimas, defiende a asesinos convictos y confesos. El fiscal interino Tomas Aladino Gálvez, y la fiscal repuesta por esta JNJ, alias “Vane”, lejos de ocupar esos cargos debieran estar en el banquillo de los acusados respondiendo por graves acusaciones.
Los altos mandos de la PNP, haciéndole el juego a los oscuros intereses de este congreso. Patético el caso de su director general, que convirtió a un efectivo en héroe, después de haberlo acusado de villano, solo por complacer al pacto. Sombrío este tipo que secunda “al gusano” en sus arengas intimidatorias contra la generación zeta. Ridículo este tipo que rodeado de sus iguales amenaza con meter bala a ciudadanos que protesten. Convenido este esperpento que defiende la asignación de autos de alta gama a generales y coroneles, mientras el sicariato y la extorsión se desborda.
Por si fuera poco, la defenestrada Dina Boluarte, aquella que a cambio de prebendas recibía relojes y joyas, la misma que se estiraba las arrugas, aquella que se incrementó inmerecidamente su sueldo, hoy reclama con total desparpajo se haga efectivo ese aumento, además de asignación de un carro, chofer y gasolina a perpetuidad.
Acaso no sabe esta señora que esas gollerías propias de reinados zahories, está destinado solo a generales y almirantes de este sufrido país. Estos reciben anualmente autos, gasolina, chofer, mayordomo y seguridad hasta que la parca se lo carguen. Además de ello, estos militares sinvergüenzas apoltronados en el congreso, se han hecho aprobar el doble sueldo. Perciben como jubilados S/.12,000.00 y como congresista se embolsican algo de S/.25,000.00, aparte de sus bonos, gratificaciones y mochadas a sus trabajadores y asesores. Los militares congresistas reciben en promedio S/.50,000.00 soles mensuales. Estos son los verdaderos caviares.
“El Perú es un organismo enfermo: Donde se pone el dedo, salta la pus”, sentenciaba hace casi cien años Luis Miguel, el seudónimo de Manuel Gonzales Prada. Ahora la ponzoña está en todos los estamentos de este estado podrido. En el ejecutivo, con un denunciado por violación a la cabeza. El parlamento convertido en guarida de lobistas, violadores, mochasueldos, proxenetas, bragueteros y demás layas.
“Yo nací un día que Dios estaba enfermo”, se lee en el poema Espergesia de Cesar Vallejo, nuestro bate inmortal. Si Cesar, le dirimamos, no solo eso, un impostor, un farsante, un colombroño tuyo, una bestia cargada de plata ha tomado tu nombre y la explota vilmente y es parte de esta mafia que ha tomado nuestro Perú por asalto. Como me duele mi Perú. Como se agravian y se insultan a los de a pie, a quienes sostenemos este país, trabajando en peores condiciones, lleno de sufrimiento, pensando en el bienestar de los nuestros, mientras que son otros los que aprovechan impunemente las riquezas que generamos.
Sin embargo, hay una luz de esperanza para nuestro país, que iluminará la limpieza de nuestra patria, tan llena hoy de mugre. O seguimos cuesta abajo o refundamos nuestra nación. Nuestros votos decidirán el destino de este Perú nuestro. Un voto de conciencia. #PorEstosNo.
Recibe las últimas noticias del día