En la zona alta de Tacna se encuentra el Valle de Géiseres de Candarave, un atractivo turístico poco conocido por los mismos peruanos, pero que merece toda nuestra atención.
La creciente necesidad de fuentes de energía sostenibles ha llevado a muchos países a explorar alternativas renovables que no solo minimicen su impacto ambiental, sino también que aseguren un suministro energético constante y confiable.
Mediante el uso de tecnologías geofísicas de vanguardia, específicamente el método magnetotelúrico, se ha logrado realizar una "radiografía" del subsuelo de la zona, identificando zonas de alta temperatura que corresponderían a sistemas geotermales. Este hallazgo podría transformar el futuro energético del sur del país.
Para entender mejor sobre ¿qué existe en la profundidad de dicha zona? se identificó variaciones naturales de los campos eléctricos y magnéticos; es decir, la presencia de zonas conductoras en el sector occidental de Paucarani, los cuales indican fluidos a temperaturas anómalas, señal asociada a un sistema geotérmico activo y de gran escala, con un alto potencial para generar electricidad limpia y constante. La investigación determinó que el sistema hidrotermal de los volcanes de la zona y las fallas regionales presentes actúan como un sistema natural que calienta fluidos en el subsuelo, creando reservorios de calor, que pueden ser aprovechados para la producción de energía.
En Islandia, la energía geotermal se utiliza en casi todo, desde la calefacción en los hogares al abastecimiento de spas terapéuticos todo el año, pasando por la cocina de los restaurantes. Estudiantes de todo el mundo participan en un curso en la Universidad de Naciones Unidas (UNU), para aprender de los más importantes especialistas islandeses cómo utilizar la energía geotérmica en sus propios países.
Este hallazgo podría posicionar a la región de Tacna en la vanguardia de las energías renovables en el Perú. A diferencia de la energía solar o eólica, que dependen de condiciones climáticas cambiantes, la geotermia ofrece energía las 24 horas del día, los 365 días del año, aprovechando el calor inagotable de la tierra para impulsar el desarrollo industrial y doméstico de la región.
El estudio geofísico realizado en Paucarani se perfila como un verdadero tesoro térmico capaz de impulsar el desarrollo sostenible y proporcionar energía limpia en un contexto nacional y global que clama por alternativas renovables. Así el IGP continúa haciendo “Ciencia para protegernos, ciencia para avanzar”, reafirmando su compromiso con la investigación científica y la innovación en el sector energético.